1. Preparar la Masa:
- En un bol grande, mezcla la leche tibia, el azúcar y la levadura. Deja reposar por 5-10 minutos, o hasta que la mezcla se vuelva espumosa.
- Agrega el yogur, el aceite, el huevo y la sal. Mezcla bien.
- Añade la harina gradualmente, una taza a la vez, mezclando con una cuchara de madera al principio y luego con las manos, hasta que la masa se despegue del bol. Amasa en una superficie enharinada por 5-7 minutos hasta que esté suave y elástica.
- Coloca la masa en un bol engrasado, cúbrela con un paño húmedo y déjala reposar en un lugar cálido por 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
2. Formar los Rollos:
- Divide la masa en porciones iguales (aproximadamente 12-14 bolas).
- Toma una de las bolas y estírala con un rodillo o con las manos para formar un óvalo o rectángulo pequeño.
- Coloca una porción del queso rallado en el centro del óvalo.
- Dobla los lados más largos del óvalo hacia el centro, cubriendo el queso, y luego enrolla la masa para formar un cilindro. Sella bien los bordes.
- Coloca los rollos en una bandeja para hornear cubierta con papel de hornear.
3. Hornear:
- Precalienta el horno a 375°F (190°C).
- En un bol pequeño, bate la yema de huevo con la leche.
- Con una brocha de cocina, pinta los rollos con la mezcla de yema.
- Espolvorea generosamente con semillas de sésamo.
- Hornea por 20-25 minutos, o hasta que los rollos estén dorados y el queso se vea derretido.
4. Servir:
- Saca los rollos del horno y déjalos enfriar un poco antes de servirlos. Son deliciosos calientes.
¡Disfruta de estos deliciosos rollos de queso como aperitivo o acompañamiento!
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