Receta básica de rosquillas caseras
Ingredientes
2 tazas de harina de trigo de todo uso
1/4 taza de azúcar granulada
1 sobre de levadura seca activa (aproximadamente 2 1/4 cucharaditas)
1/2 cucharadita de sal
1/2 taza de leche tibia
1/4 taza de mantequilla sin sal, derretida
1 huevo grande
Aceite vegetal (o de girasol) para freír
Azúcar y canela para espolvorear (opcional)
Instrucciones
Activar la levadura: En un tazón pequeño, mezcla la leche tibia con una cucharadita de azúcar. Agrega la levadura y deja reposar por unos 5-10 minutos, hasta que se forme una capa espumosa en la superficie.
Preparar la masa: En un tazón grande, combina la harina, el azúcar restante y la sal. Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de levadura, la mantequilla derretida y el huevo.
Amasar: Mezcla los ingredientes hasta que se forme una masa. Saca la masa del tazón y amásala sobre una superficie ligeramente enharinada durante 5-8 minutos, hasta que esté suave y elástica.
Primer levado: Coloca la masa en un tazón engrasado, tápala con un paño y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
Formar las rosquillas: Saca la masa y amásala suavemente para desgasificarla. Luego, como se ve en la imagen, puedes estirar la masa en tiras y torcerlas para darles forma. Colócalas en una bandeja para hornear con papel pergamino.
Segundo levado: Cubre las rosquillas con un paño y déjalas reposar durante 30-45 minutos más. Este paso es crucial para que queden esponjosas.
Freír: Calienta una cantidad generosa de aceite en una olla grande o sartén a fuego medio (la temperatura ideal es de 170-180°C). Fríe las rosquillas por tandas durante 1-2 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
Decorar: Retira las rosquillas del aceite y colócalas sobre papel de cocina para escurrir el exceso de grasa. Mientras aún están calientes, puedes pasarlas por una mezcla de azúcar y canela, o simplemente espolvorearlas con azúcar en polvo.
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