Ingredientes (para 4-6 vasitos)
Fresas frescas: 500 g (reserva unas cuantas para decorar).
Nata para montar (crema de leche): 200 ml (muy fría).
Leche condensada: 150 g (puedes ajustar según qué tan dulce te guste).
Yogur griego natural: 1 unidad (125 g) para dar cremosidad y un toque ácido.
Opcional: Unas hojas de menta para decorar.
Preparación
Preparar la fruta: Lava las fresas, quítales el tallo y tritúralas con una batidora hasta obtener un puré fino. Si no te gustan las semillas, puedes pasar el puré por un colador.
Mezclar la base: En un bol grande, mezcla el puré de fresas con el yogur griego y la leche condensada. Remueve bien hasta que esté integrado.
Montar la nata: En otro recipiente, bate la nata (que debe estar muy fría) hasta que esté firme (picos duros).
Unificar con suavidad: Incorpora la nata montada a la mezcla de fresas poco a poco. Hazlo con una espátula y movimientos envolventes (de abajo hacia arriba) para no perder el aire y que quede esponjoso.
Reposo: Vierte la mezcla en los vasitos y deja enfriar en la nevera al menos 3 o 4 horas (mejor si es de un día para otro).
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