CHILES RELLENAS DE CARNE Y QUESO 🧀
Ingredientes
Para los chile
4 chiles poblanos grandes
450 g (1 lb) de carne molida de res
½ cebolla finamente picada
2 dientes de ajo picados
1 tomate grande picado
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de orégano
Sal y pimienta al gusto
1 taza de queso rallado, opcional
Aceite para cocinar
Para capear, opcional
2 huevos
Un poco de harina para cubrir los chiles
Aceite para freír
Para la salsa
2 tomates grandes
¼ de cebolla
1 diente de ajo
1 taza de caldo de pollo, res o agua
Sal al gusto
Preparación
1. Asa y limpia los chiles. Asa los poblanos directamente sobre la flama hasta que la piel quede bien tatemada. Colócalos en una bolsa o recipiente tapado durante unos 10 minutos. Retira cuidadosamente la piel, haz una abertura a lo largo de cada chile y quita las semillas sin romperlos.
2. Prepara el relleno. Calienta un poco de aceite en una sartén y sofríe la cebolla y el ajo. Añade la carne molida y cocina hasta que esté bien doradita. Incorpora el tomate, comino, orégano, sal y pimienta. Cocina de 5 a 10 minutos, hasta que el relleno quede jugoso pero sin exceso de líquido. Puedes agregar el queso al final.
3. Rellena los chiles. Coloca una buena cantidad de carne dentro de cada poblano. Si agregas queso, deja un poquito en el centro para que quede fundido al servir. Cierra cuidadosamente; puedes sujetarlos con un palillo.
4. Capea, si lo deseas. Separa las claras de las yemas. Bate las claras hasta formar picos firmes e incorpora las yemas suavemente. Pasa cada chile por una capa ligera de harina y después por el huevo. Fríe hasta que quede doradito por todos lados y colócalo sobre papel absorbente.
5. Prepara la salsa. Licúa los tomates con la cebolla, ajo y caldo. Vierte la mezcla en una sartén con un poquito de aceite y cocina aproximadamente 10–15 minutos, hasta que cambie de color y espese ligeramente. Ajusta la sal.
6. Sirve. Coloca los chiles rellenos en un plato y báñalos con abundante salsa de tomate caliente. Acompaña con arroz mexicano, frijoles o tortillas calientes.
Consejito: para una versión más ligera, coloca los chiles ya rellenos en un refractario y hornéalos a 190 °C (375 °F) durante 15–20 minutos. Si llevan queso, quedarán especialmente ricos porque se derrite dentro del relleno.
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