Pan de jamón y queso con jalapeños 😋
Suave por dentro, doradito por fuera y con queso derretido en cada rebanada.
Este pan casero de jamón, queso y jalapeños es de esas recetas que empiezas a preparar
“para probar” y terminas queriendo repetir al día siguiente. 🤤
GUARDA esta receta para hoy ❤️ y sigue leyendo, porque al final te dejo
un truco sencillo para conseguir una masa más suave y evitar que el relleno se salga
durante el horneado.
🧀 Ingredientes
- 500 g de harina de trigo
- 7 g de levadura seca
- 250 ml de leche tibia
- 1 huevo
- 60 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 250 g de jamón cocido en lonchas
- 250 g de queso Oaxaca, mozzarella o manchego rallado
- 2 jalapeños frescos cortados en rodajas finas
- 1 huevo batido para barnizar
- Harina adicional para amasar
👩🍳 Cómo hacer pan de jamón y queso con jalapeños
1. Activa la levadura
Coloca la leche tibia en un recipiente y agrega la levadura seca junto con el azúcar.
Mezcla suavemente y deja reposar durante aproximadamente 10 minutos.
La mezcla debería comenzar a formar espuma. Si no aparece ninguna señal de actividad,
comprueba que la levadura no esté vencida. También evita utilizar la leche demasiado
caliente, porque puede afectar la levadura.
2. Prepara la masa
En un recipiente amplio coloca la harina y la sal. Añade el huevo, la mezcla de leche
con levadura y la mantequilla a temperatura ambiente.
Mezcla hasta que todos los ingredientes comiencen a integrarse y se forme una masa
uniforme. Aquí empieza uno de los secretos de este pan: no agregues harina de más.
3. Amasa hasta conseguir una masa suave
Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos
10 minutos, hasta que se vuelva suave y elástica.
Si la masa está un poco pegajosa, agrega pequeñas cantidades de harina. Evita excederte,
porque una masa demasiado seca puede producir un pan más pesado y menos tierno.
4. Deja que la masa crezca
Coloca la masa en un recipiente ligeramente engrasado y cúbrela. Déjala reposar en un
lugar templado durante 60 a 90 minutos, o hasta que haya duplicado
aproximadamente su volumen.
Este paso es importante: no tengas prisa. Una buena fermentación ayuda
a conseguir una textura mucho más ligera y agradable.
5. Extiende la masa
Cuando la masa haya crecido, presiónala suavemente para retirar parte del aire acumulado.
Después, extiéndela con un rodillo hasta formar un rectángulo de aproximadamente
40 × 30 cm.
Procura que el grosor sea uniforme para que el pan se hornee de manera pareja.
6. Agrega el relleno
Distribuye las lonchas de jamón sobre la masa y añade una capa generosa de queso rallado.
Después incorpora las rodajas de jalapeño.
Importante: deja unos 2 cm libres alrededor de los bordes. Esto facilitará
el sellado y ayudará a evitar que el queso se escape durante el horneado.
Si prefieres un sabor menos picante, retira las semillas y las partes internas de los
jalapeños antes de cortarlos.
7. Enrolla y sella muy bien
Comienza a enrollar la masa desde uno de los lados largos, formando un cilindro firme
pero sin aplastarlo.
Cuando termines, pellizca cuidadosamente la unión y cierra también los extremos.
Coloca el pan sobre una bandeja cubierta con papel para hornear,
con la unión hacia abajo.
8. Dale un segundo reposo
Cubre nuevamente el pan y déjalo reposar durante 25 a 30 minutos.
Mientras tanto, precalienta el horno a 180 °C.
Este pequeño reposo ayuda a que la masa vuelva a relajarse y tenga una textura más
esponjosa después del horneado.
9. Barniza antes de hornear
Bate un huevo y pinta toda la superficie del pan. Esto ayudará a conseguir ese acabado
dorado y brillante que hace que el pan se vea todavía más apetitoso.
Realiza además dos o tres pequeñas perforaciones en la superficie para permitir que
escape parte del vapor durante la cocción.
10. Hornea hasta que esté dorado
Lleva el pan al horno y hornea durante aproximadamente 30 a 35 minutos a 180 °C,
o hasta que la superficie esté bien dorada.
Si notas que la parte superior se está dorando demasiado rápido, puedes cubrirla
ligeramente con papel de aluminio y continuar la cocción.
11. Espera antes de cortarlo
Aquí es donde muchos se desesperan. 😋 Aunque el aroma del pan recién horneado sea
irresistible, déjalo reposar durante 15 minutos antes de cortarlo.
Este descanso permite que el queso y las capas interiores se asienten y facilita
obtener rebanadas más bonitas sin que todo el relleno se salga.
🔥 El secreto para que quede todavía mejor
No sobrecargues el relleno y sella muy bien los extremos. Aunque parezca
tentador poner muchísimo queso, una cantidad excesiva puede aumentar la presión dentro
del pan y hacer que el queso se escape durante el horneado.
También es importante no añadir demasiada harina durante el amasado. Una masa ligeramente
suave, bien amasada y correctamente fermentada dará como resultado un pan mucho más
tierno.
🧀 ¿Qué queso queda mejor?
El queso Oaxaca aporta una textura muy elástica y fundente, mientras que
la mozzarella produce un efecto similar al partir el pan. El manchego, por otro lado,
aporta un sabor más intenso.
Incluso puedes combinar dos tipos de queso para conseguir más sabor y una textura
extra cremosa.
🌶️ ¿Quieres controlar el picante?
Los jalapeños pueden variar bastante en intensidad. Para un pan más suave, retira las
semillas y las venas internas. Si te encanta el picante, puedes dejarlas o incluso
añadir un poco más de jalapeño.
🤤 El momento más esperado
Después de dejarlo reposar, corta una rebanada y observa cómo el queso todavía permanece
suave entre las capas de jamón y pan.
La combinación del pan recién horneado, el jamón, el queso fundido y el ligero picor
del jalapeño convierte esta receta en una opción perfecta para el desayuno, una merienda
o para compartir en familia.
❤️ ¡Guarda esta receta!
Si te gustan las recetas caseras con queso derretido, masas suaves y mucho sabor,
guarda esta receta para prepararla otro día.
Y si conoces a alguien que ama el jamón y el queso, compártele esta receta. 😋
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