CHEESECAKE TORTUGA

CHEESECAKE TORTUGA (Cremoso, con cajeta, nuez y chocolate)

Si eres amante de los sabores intensos y las texturas combinadas, este cheesecake es la opción definitiva. La mezcla del queso crema con la dulzura de la cajeta, el toque crujiente de la nuez y el chocolate oscuro crea un postre de nivel profesional hecho en casa. ¡Guarda esta receta porque es un éxito garantizado para cualquier ocasión especial!

Ingredientes

Para la base:
250 g de galletas de chocolate
3/4 de barra de mantequilla derretida

Para el relleno:
500 g de queso crema
1 taza de azúcar
1 cucharada de esencia de vainilla
1 taza de crema (nata)
3 huevos
1 cucharada copeteada de maicena (fécula de maíz)
1 cucharada copeteada de harina de trigo

Para el toque tortuga y decoración:
400 g de cajeta (dulce de leche de cabra)
1/4 de taza de leche
Nuez picada al gusto
100 g de chocolate oscuro

Preparación paso a paso

Base de chocolate: Muele las galletas hasta que queden como polvo y mézclalas con la mantequilla derretida. Presiona esta pasta sobre el fondo de un molde desmoldable cubriendo bien la base.

Salsa de cajeta: En una olla a fuego lento, calienta la cajeta junto con la leche. Mueve constantemente hasta lograr una textura tersa y fluida.

Primera capa de sabor: Vierte la mitad de la salsa de cajeta sobre la base de galleta y distribuye encima una lluvia de nuez picada. Reserva la otra mitad de la salsa para decorar al final.

El relleno cremoso: Bate el queso crema con el azúcar hasta que esté suave. Incorpora la crema, la vainilla, los huevos uno a uno, la maicena y la harina. Mezcla bien hasta que no queden grumos.

Horneado: Vierte la mezcla de queso sobre la base con cajeta. Lleva al horno precalentado a 180 C por un tiempo de 40 a 45 minutos.

Reposo y decoración: Saca el cheesecake del horno y deja enfriar por completo antes de desmoldar. Para decorar, vierte el resto de la cajeta reservada, añade más nuez picada y termina con hilos de chocolate oscuro derretido formando líneas sobre toda la superficie.

TIP PARA EL ÉXITO:
Para que el chocolate quede con un brillo espectacular, derrítelo a baño María o en intervalos cortos de 15 segundos en el microondas moviendo siempre entre cada tanda. ¡Disfruta de esta explosión de sabor!

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