Ingredientes:
- 2 tazas de harina de trigo (250 g)
- 2 cucharaditas de polvo de hornear
- 1/4 de taza de azúcar (50 g)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 huevo
- 1 taza de leche (250 ml)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Aceite para freír (cantidad suficiente)
- Azúcar adicional para espolvorear
Instrucciones:
- Preparar los ingredientes secos:
- En un bol grande, mezcla la harina, el polvo de hornear, el azúcar y la sal.
- Añadir los ingredientes líquidos:
- En otro recipiente, bate ligeramente el huevo y mezcla con la leche y la esencia de vainilla.
- Vierte esta mezcla líquida en el bol con los ingredientes secos.
- Formar la masa:
- Remueve la mezcla con una cuchara o espátula hasta obtener una masa homogénea y un poco pegajosa. Evita sobremezclar.
- Calentar el aceite:
- Llena una sartén o cacerola profunda con suficiente aceite y caliéntalo a fuego medio. La temperatura ideal es de 180 °C (puedes probarlo colocando una pequeña porción de masa: si sube burbujeando, está listo).
- Freír los buñuelos:
- Usa una cuchara para tomar porciones de masa (puedes ayudarte con otra cuchara para deslizarla al aceite).
- Fríe las porciones de masa en tandas pequeñas, evitando llenar demasiado la sartén.
- Cocina hasta que estén dorados por ambos lados, volteándolos con cuidado.
- Escurrir y enfriar:
- Retira los buñuelos del aceite con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Añadir azúcar:
- Cuando aún estén tibios, espolvorea los buñuelos con azúcar o pásalos por un bol con azúcar para cubrirlos completamente.
Consejos:
- Puedes agregar un toque de canela al azúcar para darle más sabor.
- Si prefieres, acompáñalos con miel, chocolate derretido o una salsa dulce.
¡Listo! Tendrás unos buñuelos deliciosos como los de la imagen. 🍩
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