NIÑOS ENVUELTOS DE JAMÓN Y QUESO: EL BOCADILLO FÁCIL QUE DESAPARECE EN MINUTOS
Si buscas una receta rápida, económica y perfecta para fiestas, meriendas o reuniones familiares, estos niños envueltos de jamón y queso son una excelente opción. Son suaves, cremosos, fáciles de preparar y tienen una presentación que siempre llama la atención.
Lo mejor de todo es que no necesitas cocinar y puedes tenerlos listos en muy poco tiempo.
INGREDIENTES
10 rebanadas de pan de molde blanco
10 lonchas finas de jamón cocido
10 lonchas de queso amarillo tipo sándwich
3 cucharadas de mostaza amarilla
2 cucharadas de mayonesa (opcional)
1 cucharada de mantequilla derretida (opcional)
PREPARACIÓN
- Retira cuidadosamente las cortezas de las rebanadas de pan para obtener piezas uniformes.
- Aplana cada rebanada con un rodillo hasta que quede fina y flexible.
- Mezcla la mostaza con la mayonesa si deseas un relleno más cremoso.
- Unta una capa fina de la mezcla sobre cada rebanada de pan.
- Coloca una loncha de jamón y una loncha de queso sobre cada rebanada, dejando libre aproximadamente un centímetro en uno de los bordes.
- Enrolla firmemente desde un extremo hasta formar cilindros compactos.
- Coloca los rollos con la unión hacia abajo para ayudar a mantener su forma.
- Si es necesario, pincela ligeramente el borde con mantequilla derretida para sellarlos mejor.
- Envuelve los rollos en film transparente y refrigéralos durante 20 a 30 minutos.
- Retira el film y corta cada rollo en porciones de aproximadamente 2 a 3 centímetros de grosor.
- Acomoda las piezas en una bandeja mostrando el corte para resaltar las capas de pan, jamón y queso.
CONSEJOS PARA QUE QUEDEN PERFECTOS
Utiliza pan fresco y suave para facilitar el enrollado.
Refrigera los rollos antes de cortarlos para obtener rebanadas más limpias y uniformes.
Puedes agregar hojas de lechuga, pepinillos o un toque de queso crema para variar el sabor.
Son ideales para cumpleaños, reuniones, meriendas escolares o como aperitivo para cualquier ocasión.
El resultado son unos bocaditos suaves, cremosos y deliciosos que gustan tanto a niños como a adultos. Una receta sencilla que siempre luce bien en la mesa y que desaparece rápidamente.
Ahora cuéntame:
¿Los prepararías con jamón y queso o les agregarías algún ingrediente extra para darles tu toque especial?
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