Ingredientes
- Galletas: 2 o 3 paquetes de galletas tipo «María» (o galletas de vainilla redondas).
- Base Cremosa:
- 1 lata (397g) de Leche Condensada.
- 1 lata (360g) de Leche Evaporada (o una taza de crema de leche/nata para montar si lo quieres más firme).
- 1/2 taza de Jugo de limón recién exprimido (aprox. 4-6 limones).
- 1 barra (190g) de Queso Crema (opcional, pero es el secreto para que quede así de espesa como la foto).
- Decoración: Ralladura de limón, rodajas de limón y un par de galletas trituradas.
Preparación paso a paso
- Preparar la mezcla: Licúa la leche condensada, la leche evaporada y el queso crema hasta que no queden grumos. Con la licuadora encendida a velocidad baja, añade el jugo de limón poco a poco. Verás que la mezcla espesa instantáneamente por la reacción química del ácido con el lácteo.
- Armar las capas: En un molde de vidrio (refractario), coloca una capa ligera de la crema en el fondo para fijar las galletas. Luego:
- Pon una capa de galletas María cubriendo todo el fondo.
- Vierte una capa de la crema de limón y extiéndela bien.
- Repite el proceso hasta que se terminen los ingredientes (generalmente salen 4 o 5 capas).
- Decorar: Termina con una capa generosa de crema. Espolvorea la ralladura de limón por encima. Como ves en las fotos, puedes poner rodajas de limón o trocitos de galleta triturada para darle textura.
- Refrigerar (El paso más importante): No caigas en la tentación de comerlo de una vez. Debe ir al refrigerador por lo menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche. Esto hace que las galletas absorban la humedad y el postre adquiera esa consistencia de «pastel» que se ve en el corte.
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