En una cacerola, mezcla agua + gelatinas al baño maría hasta disolver.
Agrega azúcar y cocina 5 minutos más tras hervir.
Engrasa un molde y vierte la mezcla.
Deja reposar 24 h (puedes cubrir con un paño).
Desmolda, corta en trozos pequeños.
Rebózalos en azúcar y deja secar.
Para que queden más firmes, reposa 2 días extra.
👉 ¡Un dulce casero, económico y lleno de color!
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