Sopa de Tortilla Ligera y Económica de la Abuela
La Sopa de Tortilla, también conocida en muchas regiones como sopa de azteca, es uno de los platos más tradicionales, reconfortantes y queridos de la cocina casera. Esta versión especial de la abuela mantiene todo el sabor auténtico y el calor de hogar, pero con un giro más ligero y amigable con el bolsillo.
Al hornear las tortillas en lugar de freírlas y utilizar ingredientes sencillos, logramos un equilibrio perfecto entre nutrición y sabor. Es una opción ideal para una cena ligera que rinde para 4 porciones y se prepara de forma facilísima. ¡Vamos paso a paso!
Ingredientes que vas a necesitar
Para lograr esa base caldosa bien sazonada y los complementos perfectos, asegúrate de tener listos los siguientes ingredientes:
Para la Base de la Sopa:
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4 jitomates medianos.
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1 diente de ajo entero.
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1/4 de cebolla blanca.
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1 chile pasilla o guajillo (completamente limpio y sin semillas).
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1 litro de caldo de pollo o de verduras (bajo en grasa).
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1 cucharadita de aceite de oliva.
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1 pizca de orégano seco y 1 pizca de comino (opcional).
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Sal y pimienta negra al gusto.
Para las Tiras de Tortilla Crujientes:
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6 tortillas de maíz (de preferencia de días anteriores).
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Aceite en spray o unas gotas de aceite de oliva.
Toppings Ligeros para Decorar:
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1 aguacate cortado en cubos medianos.
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Queso panela o queso fresco desmoronado al gusto.
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Crema ligera o yogur griego natural sin azúcar.
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Un puñado de cilantro fresco finamente picado.
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Limones cortados en gajos.
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Chile en polvo o tiras de chile pasilla al gusto.
Paso 1: Hornear las Tiras de Tortilla sin Grasa
El gran secreto para hacer esta versión ligera consiste en cambiar la fritura profunda por un horneado rápido que mantenga todo lo crujiente.
Precalienta tu horno a 190°C. Toma las 6 tortillas de maíz y córtalas con un cuchillo afilado en tiras delgadas y uniformes. Distribuye las tiras sobre una charola para horno sin amontonarlas, rocíalas ligeramente con el aceite en spray (o unas gotas de aceite de oliva) y hornéalas durante 12 a 15 minutos hasta que se vean bien doradas y crujientes. Reserva.
Paso 2: Asar los Ingredientes al Estilo Casero
El tatemado o asado de los vegetales es el paso indispensable que le aportará ese característico ahumado y sabor de la cocina de la abuela.
Coloca un comal o sartén amplia a fuego medio. Pon a asar los 4 jitomates medianos, el diente de ajo, el cuarto de cebolla y el chile pasilla (o guajillo) limpio. Voltea los ingredientes constantemente; sabrás que están listos cuando la piel de los jitomates se empiece a levantar y todos tengan manchas sutilmente negras y tatemadas. Cuidar que el chile no se queme para que no amargue.
Paso 3: Licuar y Colar la Base de la Sopa
Lograr un caldillo terso y aterciopelado es sumamente sencillo utilizando la licuadora.
Introduce los jitomates asados, el ajo, la cebolla y el chile tatemado en el vaso de la licuadora. Añade únicamente un chorrito del litro de caldo para facilitar el proceso de molienda. Licúa a velocidad alta durante al menos un minuto completo hasta obtener una salsa suave, uniforme y con un color rojo encendido.
Paso 4: Sazonar y Sancochar la Salsa
Cocinar la salsa antes de verter todo el líquido ayudará a concentrar los azúcares naturales del jitomate y potenciará el sabor.
En una olla mediana, calienta la cucharadita de aceite de oliva a fuego medio. Vierte la salsa pasándola por un colador fino directamente sobre la olla para retirar cualquier resto de semillas o piel del chile. Cocina de manera constante durante 5 minutos, moviendo de vez en cuando con una cuchara de madera para que espese ligeramente.
Paso 5: Añadir el Caldo y Concentrar Sabores
El tiempo de ebullición final unificará los aromas de las hierbas con la base del jitomate.
Agrega el resto del caldo de pollo o verduras a la olla. Sazona a tu gusto incorporando la sal, la pimienta, la pizca de orégano seco y el comino opcional. Baja el fuego a nivel medio-bajo y deja cocinar destapado durante 10 minutos, permitiendo que todos los sabores se fusionen y la sopa tome buen cuerpo.
Cómo Servir y Presentar la Sopa
Para evitar que las tortillas se suavicen y pierdan su textura crocante, realiza el montaje justo al momento de llevar los platos a la mesa.
Sirve el caldo de jitomate bien caliente en platos hondos amplios. Coloca justo en el centro una montaña generosa de las tiras de tortilla horneadas y crujientes. Acomoda alrededor los cubos de aguacate fresco, el queso panela desmoronado y espolvorea el cilantro picado. Termina añadiendo un toque de crema ligera o yogur griego, chile en polvo y acompaña con gajos de limón fresco a los lados. ¡A disfrutar!
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