RECETA DE BISQUETS CLÁSICOS (ESTILO BUTTERMILK)
INGREDIENTES:
2 1/2 tazas de harina de trigo (todo uso)
1 cucharada de polvo para hornear
1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharadita de sal
115g (1 barra) de mantequilla sin sal, muy fría y en cubitos
1 taza de suero de leche (buttermilk) frío
Un poco de mantequilla derretida para barnizar
INSTRUCCIONES:
Precalienta tu horno a 220 grados centígrados (425 F).
En un tazón grande, mezcla la harina, el polvo para hornear, el bicarbonato y la sal.
Agrega la mantequilla fría a los ingredientes secos. Usa un tenedor o un estribo de repostería para integrarla hasta que queden trozos del tamaño de un chícharo. No deshagas la mantequilla por completo; esos trozos son los que crean las capas.
Vierte el suero de leche frío y mezcla con una espátula solo hasta que la masa se una. No trabajes de más la masa.
Pasa la masa a una superficie enharinada. Aplana con las manos hasta formar un rectángulo. Dobla la masa a la mitad sobre sí misma, aplana un poco y repite este proceso 5 veces. Esto crea el hojaldrado.
Extiende la masa hasta que tenga un grosor de 2.5 centímetros.
Corta los bisquets con un molde circular de metal. Presiona hacia abajo con fuerza sin girar el molde para que puedan subir bien en el horno.
Colócalos en una charola para hornear, uno junto al otro para que se ayuden a subir parejo.
Hornea de 12 a 15 minutos o hasta que estén bien dorados por arriba.
Al salir del horno, barniza las tapas con mantequilla derretida mientras aún están calientes.
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