🍓🍮 GELATINA DE MOSAICO DE FRESA, ¡CUBITOS DELICIOSOS Y UNA BASE CREMOSA ROSADITA! 😍💗
Ingredientes:
Para los cubitos de fresa:
2 sobres de gelatina sabor fresa (120 g en total, según la marca)
3 tazas de agua, siguiendo las proporciones indicadas en el empaque
Para la base cremosa rosada:
1 lata de leche condensada (397 g)
1 lata de leche evaporada (360 ml aproximadamente)
190 g de queso crema
1 taza de media crema (225 g aproximadamente)
2 sobres de grenetina sin sabor (14 g en total)
½ taza de agua fría
½ taza de fresas frescas
2 a 4 cucharadas de leche o agua, si necesitas ajustar el tono rosado
Preparación:
Prepara la gelatina de fresa:
Disuelve los sobres de gelatina sabor fresa en agua caliente, siguiendo las instrucciones del empaque. Agrega el agua fría indicada y mezcla bien.
Vierte la preparación en un recipiente rectangular y deja enfriar. Refrigera durante 3 a 4 horas, o hasta que esté completamente firme. Después, corta la gelatina en cubitos pequeños y reserva en el refrigerador.
Prepara la base cremosa rosada:
Hidrata la grenetina sin sabor en la media taza de agua fría y deja reposar durante 5 a 10 minutos. Después, caliéntala unos segundos en el microondas o a baño María hasta que se disuelva por completo, sin dejar que hierva.
Licúa la leche condensada, la leche evaporada, el queso crema, la media crema y las fresas frescas hasta obtener una mezcla suave y de color rosado uniforme.
Agrega unas cucharadas de la mezcla cremosa a la grenetina disuelta y revuelve para igualar las temperaturas. Incorpórala poco a poco a la licuadora y licúa brevemente para integrar todo.
Arma la gelatina de mosaico:
Engrasa ligeramente un molde con una capa muy fina de aceite neutro y retira el exceso con una servilleta. Distribuye los cubitos de gelatina de fresa por todo el molde.
Vierte lentamente la mezcla cremosa rosada sobre los cubitos, procurando que queden bien repartidos. Si algunos cubitos suben a la superficie, acomódalos suavemente con una cuchara.
Refrigera durante 4 a 6 horas, o preferiblemente toda la noche, hasta que la gelatina esté completamente firme.
Para desmoldar, sumerge brevemente la parte exterior del molde en agua tibia, sin permitir que entre agua en la gelatina. Despega suavemente los bordes y voltea sobre un plato.
¡Y listo! Disfruta una hermosa gelatina de mosaico de fresa, con cubitos rojos que contrastan con su base cremosa rosada. 🍓💗
Tip casero: Para que los cubitos se distingan perfectamente, deja que la gelatina de fresa esté bien firme antes de cortarla. Mantén los cubitos refrigerados hasta el momento de armar el postre y evita que la mezcla cremosa esté caliente al verterla sobre ellos.
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