CHEESECAKE CREMOSO DE FRUTAS FÁCIL Y SIN HORNO

Aquí tienes la receta con formato limpio, sin íconos y lista para publicar:

CHEESECAKE CREMOSO DE FRUTAS FÁCIL Y SIN HORNO

Un postre fresco, cremoso y espectacular, perfecto para reuniones familiares, celebraciones o simplemente para consentirte con algo delicioso.

Ingredientes

Para la base

2 paquetes de galletas María (aprox. 340 g)

120 g de mantequilla derretida

Para el relleno cremoso

400 g de queso crema

1 lata de leche condensada

1 lata de media crema o crema de leche

1 taza de crema para batir fría

½ taza de leche

1 cucharadita de vainilla

4 sobres de grenetina sin sabor (28 g)

½ taza de agua para hidratar la grenetina

Frutas para el interior

1 taza de fresas en trozos

1 taza de duraznos en cubos

½ taza de uvas o kiwi

½ taza de nuez picada

Para decorar

Fresas enteras

Rodajas de fresa

Gajos de durazno

Nueces pecanas

Hojas de menta (opcional)

Preparación

  1. Preparar la base

Tritura las galletas María hasta obtener un polvo fino. Mezcla con la mantequilla derretida hasta lograr una textura arenosa y húmeda.

Coloca la mezcla en un molde desmontable de 22 cm y presiona firmemente para formar una base uniforme.

Refrigera durante 20 minutos.

  1. Hidratar la grenetina

Coloca la grenetina en la ½ taza de agua y deja reposar durante 10 minutos.

Después, derrítela en el microondas durante unos segundos o a baño María hasta que quede completamente líquida y sin grumos. Reserva.

  1. Preparar el relleno

Bate el queso crema a temperatura ambiente hasta que esté suave y cremoso.

Agrega la leche condensada, la media crema, la leche y la vainilla.

Continúa batiendo hasta integrar perfectamente todos los ingredientes.

  1. Incorporar la crema batida

Bate la crema para batir bien fría hasta que espese ligeramente.

Agrégala poco a poco a la mezcla anterior con movimientos suaves y envolventes para conservar una textura ligera y aireada.

  1. Añadir la grenetina y las frutas

Vierte la grenetina tibia en forma de hilo mientras mezclas suavemente.

Incorpora las fresas, los duraznos, las uvas o kiwi y la nuez picada.

Mezcla con cuidado para no romper las frutas.

  1. Refrigerar y decorar

Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie.

Decora con fresas enteras, rodajas de fresa, gajos de durazno, nueces pecanas y hojas de menta.

Refrigera durante un mínimo de 6 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche para obtener una textura firme y un corte perfecto.

Consejo

Para un sabor aún más fresco, agrega un poco de ralladura de limón o naranja al relleno antes de refrigerar.

Rinde: 10 a 12 porciones.

Resultado: un cheesecake suave, cremoso y lleno de frutas frescas, con una presentación elegante que siempre roba miradas y elogios.

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