SALSA DE PIÑA ASADA SABOR IRRESISTIBLE
Una salsa única que combina el toque dulce de la piña asada con el picante de los chiles y el sabor ahumado de los ingredientes tatemados. Perfecta para acompañar tacos, carnes, quesadillas y todo tipo de antojitos mexicanos.
✓ Dulce, picante y ahumada
✓ Fácil de preparar
✓ Ideal para tacos y carnes
✓ Sabor explosivo e irresistible
INGREDIENTES
4 rodajas de piña natural
5 tomatillos verdes
2 chiles habaneros
10 chiles de árbol
¼ de cebolla
3 dientes de ajo
1 pizca de orégano
Sal al gusto
½ taza pequeña de agua o la necesaria
PREPARACIÓN
- Pela la piña y córtala en rodajas.
- Reserva el resto de la piña para otras preparaciones.
- Calienta un comal, sartén o asador.
- Asa las rodajas de piña hasta que estén doradas y ligeramente caramelizadas.
- Coloca también los tomatillos, los chiles habaneros, la cebolla y los dientes de ajo.
- Asa todos los ingredientes hasta que presenten partes ligeramente tatemadas.
- Retira del fuego y deja enfriar unos minutos.
- Corta la piña asada en cubitos pequeños y reserva.
- Asa ligeramente los chiles de árbol durante unos segundos.
- Evita quemarlos para que la salsa no se vuelva amarga.
- Coloca en la licuadora los tomatillos, los habaneros, la cebolla, los ajos y los chiles de árbol.
- Agrega el orégano, la sal y un poco de agua.
- Licúa hasta obtener una salsa homogénea.
- Ajusta la cantidad de agua según la consistencia deseada.
- Vierte la salsa en un recipiente.
- Incorpora los cubitos de piña asada.
- Mezcla suavemente para integrar todos los sabores.
- Prueba y ajusta la sal si es necesario.
- Sirve y disfruta.
ACOMPAÑAMIENTOS
Tacos al pastor.
Carnitas.
Chamorro.
Carne asada.
Pollo asado.
Quesadillas.
Tostadas y antojitos mexicanos.
TIP CASERO
Si deseas una salsa más intensa y ahumada, deja que la piña se caramelice bien antes de retirarla del fuego. Esto potencia su dulzor natural y crea un contraste espectacular con el picante de los chiles.
RESULTADO FINAL
Una salsa vibrante, con trocitos de piña asada, notas ahumadas y un equilibrio perfecto entre dulce y picante. Cada cucharada aporta frescura, sabor y un toque especial que transforma cualquier platillo.
¿La probarías con tacos al pastor o con una buena carne asada?
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