Sandwichón Fiesta: El Pastel Salado Tradicional y Rendidor
El Sandwichón es, por excelencia, el rey de las reuniones familiares, fiestas infantiles y celebraciones navideñas. Este vistoso pastel salado no solo es increíblemente rendidor y económico, sino que su textura suave y la combinación de capas de sabores lo hacen un acierto garantizado para consentir a muchos invitados.
Lo mejor de esta receta es que no requiere horno y se puede personalizar por completo. Prepararlo con anticipación permite que los sabores se concentren y adquiera una consistencia firme y deliciosa. ¡Vamos con el paso a paso!
Ingredientes que vas a necesitar
Para armar un sandwichón mediano de tres capas bien distribuidas, reúne los siguientes elementos:
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2 paquetes de pan de caja blanco (pan de molde), sin orillas.
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250 g de jamón de pierna o de pavo (en rebanadas delgadas).
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200 g de queso tipo americano (queso amarillo en rebanadas).
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1 lata (290 g) de pimiento morrón rojo en almíbar (escurrido).
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1 lata (180 g) de atún en agua (bien escurrido).
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190 g de queso crema (a temperatura ambiente).
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1/2 taza de mayonesa de buena calidad.
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1/4 de taza de crema de leche ligera (media crema o crema agria).
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Leche entera (solo un chorrito para aligerar la mezcla).
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Chiles jalapeños en escabeche y chícharos para decorar (opcional).
Paso 1: Preparar las Cremas de Relleno (Los Patés)
Tener listos los diferentes aderezos es el gran secreto para que cada capa del pastel tenga una identidad de sabor única.
En el vaso de la licuadora, coloca la mitad del queso crema, la mitad de la mayonesa, la lata de atún bien escurrida y un hilito mínimo de leche para ayudar a moler. Licúa por un minuto hasta obtener una pasta suave y homogénea; vacía en un tazón y reserva. Lava el vaso y licúa el resto del queso crema, la mayonesa restante y la mitad de la lata de pimientos morrones hasta lograr una crema rosa vistosa. Reserva en otro tazón.
Paso 2: Alinear y Preparar la Base del Pan
Una buena estructura en la base garantizará que el pastel se pueda cortar en rebanadas perfectas sin desarmarse.
Si tu pan de molde tiene cortezas, retíralas todas con un cuchillo afilado. Elige una charola alargada, un molde para panqué o un refractario rectangular. Cubre el fondo del molde con una capa de plástico adherente (si deseas desmoldarlo después) o arma directamente sobre la charola. Acomoda las primeras rebanadas de pan de forma compacta, cubriendo toda la superficie sin dejar huecos vacíos.
Paso 3: Armar la Primera Capa de Sabor
La humedad controlada en el primer nivel aportará suavidad a todo el conjunto desde el fondo.
Con la ayuda de una espátula o cuchara, unta una capa generosa de la crema de pimiento morrón sobre la base de pan. Acto seguido, acomoda de forma ordenada las rebanadas de jamón de pierna, asegurándote de que cubran cada esquina. Coloca una segunda capa de rebanadas de pan de caja justo encima y presiona ligeramente con tus manos para compactar.
Paso 4: Armar la Segunda Capa y Combinar Texturas
El contraste de los ingredientes lácteos con el pescado genera el equilibrio clásico que caracteriza a este platillo.
Sobre este segundo nivel de pan, distribuye de manera uniforme todo el paté de atún que preparaste en el primer paso. Coloca encima las rebanadas de queso amarillo (tipo americano) hasta cubrir por completo el área. Cubre todo con la tercera y última capa de rebanadas de pan de caja blanco, presionando de nuevo suavemente para asentar el sandwichón.
Paso 5: Cubrir y Decorar con Estilo Fiesta
La cubierta exterior debe ser tersa para emular la vista de un pastel dulce tradicional pero con un toque salado.
Mezcla la crema de leche ligera con un toque sutil de mayonesa y esparce esta crema por toda la superficie y los laterales del sandwichón utilizando una espátula de repostería hasta dejarlo liso. Decora la parte superior formando tiras delgadas con el pimiento morrón restante, unas cuantas rodajas de chile jalapeño para los adultos o granos de elote y chícharos.
El Tiempo de Frío Imprescindible
¡CONSEJO DE ORO! Una vez terminado y decorado, cubre el sandwichón con papel aluminio o plástico y llévalo al refrigerador por un mínimo de 3 a 4 horas antes de llevarlo a la mesa. El frío es el encargado de que el pan absorba los aderezos, se ponga sumamente tierno y adquiera la firmeza ideal para cortarse en cuadros limpios y perfectos. ¡A disfrutar!
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