Introducción
Un postre clásico reinventado: ligero, natural y lleno de amor casero.
Esta obra maestra de manzana sin harina ni azúcar combina la suavidad del yogur, el dulzor natural de la fruta y el toque cálido de la canela y la vainilla. Es el tipo de receta que las abuelas preparaban con mimo, pero adaptada al estilo saludable de hoy. Ideal para disfrutar sin culpa, en el desayuno, la merienda o como postre reconfortante. 💛
Ingredientes (Molde de 20 cm — 6 a 8 porciones)
4 manzanas grandes (dulces, tipo Golden o Fuji)
3 huevos
150 ml de yogur natural o griego sin azúcar
2 cucharadas de miel o sirope natural (opcional)
1 cucharadita de canela molida
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharada de aceite de oliva suave o mantequilla derretida
Un puñado de nueces picadas (opcional)
Jugo de ½ limón
Preparación paso a paso
Precalentar el horno
Calienta el horno a 180 °C (arriba y abajo) y engrasa un molde desmontable con un poco de aceite o mantequilla.
Preparar las manzanas
Pela y corta las manzanas en láminas finas. Rocíalas con el jugo de limón para evitar que se oxiden.
Preparar la mezcla base
En un bol grande, bate los huevos con el yogur, la miel (si la usas), la canela, la vainilla, el aceite y el polvo de hornear hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
Montar la tarta
Coloca una capa de manzanas en el fondo del molde y vierte un poco de mezcla encima. Repite alternando capas hasta terminar con una capa de manzanas arriba.
Hornear
Hornea durante 45–50 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y al insertar un palillo, este salga limpio.
Enfriar y decorar
Deja enfriar antes de desmoldar. Si lo deseas, espolvorea con canela y nueces picadas antes de servir.
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