ESPINACAS GRATINADAS CON QUESO Y BECHAMEL
Cremosas, suaves y reconfortantes
RESUMEN:
-
Rinde: 4 personas
-
Tiempo total: 40–50 minutos
-
Dificultad: Fácil
INGREDIENTES:
-
800 g de espinacas frescas (o 400 g si son congeladas)
-
1 cebolla mediana
-
2-3 dientes de ajo
-
100 g de queso rallado (tipo emmental, mozzarella o parmesano)
-
Aceite de oliva virgen extra
-
Sal y pimienta negra al gusto
PARA LA BECHAMEL:
-
500 ml de leche (aprox. 2 tazas)
-
40 g de mantequilla (unas 3 cucharadas)
-
40 g de harina de trigo (unas 4 cucharadas)
-
Una pizca de nuez moscada
PREPARACIÓN:
-
Preparar las espinacas:
Lava las espinacas si son frescas. En una sartén grande con un poco de aceite, sofríe la cebolla picada y los ajos hasta que estén tiernos. Añade las espinacas y saltéalas hasta que reduzcan su volumen y suelten el agua. Escurre bien el exceso de líquido y reserva.
-
Preparar la bechamel:
En un cazo a fuego medio, derrite la mantequilla. Agrega la harina y cocina un par de minutos sin dejar de remover para que no sepa a crudo. Vierte la leche poco a poco (preferiblemente fría para evitar grumos) mientras bates con varillas. Cocina hasta que espese y sazona con sal, pimienta y nuez moscada.
-
Mezclar:
Incorpora las espinacas escurridas a la salsa bechamel y mezcla bien para que queden totalmente integradas y cremosas. Rectifica de sal si es necesario.
-
Gratinar:
Pasa la mezcla a una fuente apta para horno. Cubre la superficie con una capa generosa de queso rallado.
-
Hornear:
Lleva al horno precalentado en función grill (200°C) durante unos 10 minutos o hasta que el queso esté derretido y presente un color dorado y crujiente.
TIPS:
-
Toque extra: Puedes añadir a la mezcla unos piñones tostados o trocitos de jamón serrano antes de gratinar.
-
Versión ligera: Si buscas algo más liviano, puedes usar leche descremada y reducir la cantidad de queso.
-
Pan crujiente: Colocar unas rodajas finas de pan sobre las espinacas antes del queso le dará una textura extra crujiente («costra»).
Dejar una contestacion