1. La Base Red Velvet
Precalienta el horno a 175 °C. Mezcla los ingredientes secos por un lado y los líquidos por otro. Une ambas mezclas hasta que el color rojo sea uniforme y hornea por 25-30 minutos. Es vital dejar que esta base se enfríe completamente antes de seguir.
2. El Relleno Cremoso
Baja la temperatura del horno a 160 °C. Bate el queso crema con el azúcar hasta que no queden grumos. Añade los huevos uno a uno y la vainilla. Vierte sobre un molde y hornea por 40-45 minutos.
Tip: La tarta debe estar firme en los bordes pero ligeramente «temblorosa» en el centro al sacarla. Refrigera por al menos 2 horas.
3. El Montaje Final
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Coloca la base de Red Velvet en un plato.
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Cubre con la tarta de queso ya fría.
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Calienta un poco la mermelada para que sea más fluida y viértela encima.
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Decora con las fresas picadas y la nata montada a tu gusto.
💡 Notas del Chef
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Opción Natural: Puedes sustituir el colorante artificial por remolacha en polvo si prefieres ingredientes más naturales.
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El Reposo es Clave: No intentes montarla mientras esté tibia. El frío es lo que le da esa textura de «terciopelo» que buscamos.
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Servicio: Sírvela bien fría para resaltar el contraste entre el cacao de la base y la acidez de las fresas.
¿Qué otro topping le pondrías a esta tarta de queso? ¡Cuéntanos en los comentarios!
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